La danza es una herramienta comunicadora que fija su raíces en una tradición llena de carácter para abrirse hacia nuevos registros, unos registros que reconducen la energía, añaden expresividad y la sitúan en un terreno abierto y vanguardista.
La danza abre un abanico de posibilidades a nivel creativo ya que puede representar gran variedad de conceptos.
La danza puede transmitir cualquier mensaje, caraterística del producto o temática del evento.